sábado, 26 de junio de 2010

¿Se puede?


¿Se puede hablar en alto en un sitio que nadie leerá?

¿Se puede pensar libremente sin que nadie llore, grite o chille por lo que tu piensas?



Cada uno es libre de tener sus pensamientos, y de dar sus opiniones. Y cuando crees que tus pensamientos y las acciones que llevas son correctas, las opiniones de los demás te deberían de dar igual.

He aprendido que ser feliz no depende de la opinión que le causes al mundo, si no les gusta, igual es tan solo envidia.

Ser libre es cosa de todos, del que hace las cosas y del que opina o piensa sobre las cosas que hace la otra persona. No reclames tu libertad y cohíbas la de los demás.


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